Surviving a Deceitful World

problemas sociales

NO ESPEREMOS PODER DECIFRAR las respuestas a los problemas o controversias sociales por nuestra propio intelecto o sentido común. Y, SOBRE TODO, no seas víctima de la decepción de vivir “según te dicte el corazón” o “la consciencia.” ¿Qué sabe el Hombre? NADA.

Si de algo no estás seguro… ¡PREGUNTA A JESUCRISTO! ¡Que Él está vivo! Date cuenta: ÉL VIVE y Él todo lo sabe. Él te escucha. Él te ve. Él sabe lo que pasa por tu corazón y mente. No dejes que “los expertos”, “los activistas,” o “los psicólogos” marquen los estándares en tu vida. Decide el día de hoy a quien servirás: a Dios, Creador de absolutamente todo, o al mundo y a sus ideales.

‎”Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso;

¿quién lo conocerá?” –Jeremías 17:9

Si vivimos por nuestra propia consciencia, nos pretendemos nuestros propios jueces y dioses. Esto es idolatría. Dios nos dio un intelecto para decidir. No te dejes llevar por las corrientes de este mundo que se está desintegrando.

El tiempo que queda es poco. Cada latido de tu corazón es un regalo de Dios. ¿Cuántas personas no acaban de morir en Japón (decenas de miles) sin otro día más de oportunidad de decidir seguir al único Dios verdadero? La triste verdad–más aun que la tragedia de la pérdida de vidas, de la radioactividad, del hambre y frío que están pasando–es que miles de personas se fueron al Lago de Fuego por la eternidad. Porque prefirieron no adorar al único Dios que preserva el alma.

Dios no pide sacrificio. No nos pide que vayamos a prenderle velitas. Ni siquiera que vayamos a una iglesia a dar limosnas. Dios, lo que pide, es OBEDIENCIA que mana del nuestro amor hacia Él.

Jesucristo regresa pronto. El juicio de este mundo está a las puertas. Qué nuestro corazón esté arrepentido de nuestra rebeldía contra Dios que tanto nos ama. Qué seamos humildes para pedirle Su Espíritu Santo y que podamos hacer Su Voluntad. Sin Su Espíritu Santo, nuestra mejor ofrenda es como un trapo sucio. Sin Su Espíritu Santo, somos toda hipocresía. Dios no nos pide ser “buenos.” Sólo Él nos puede cambiar el corazón. Sólo Su poder. No nosotros.

Qué Jesucristo sea nuestro único Maestro. Sólo por Su Sangre somos salvos.

Comments on: "Cómo responder a los problemas sociales" (1)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Tag Cloud

%d bloggers like this: